Lógica
Un vaso de té es un concepto abstracto sobre el que las personas se pusieron de acuerdo para poder entenderse. Lo mismo ocurre con el universo, el planeta, el agua, el átomo, el neutrón, el bosón, etcétera. Esto es solo una descripción de objetos en cierta escala. Al movernos hacia objetos grandes o pequeños, cambiamos constantemente la escala. Si cierto objeto en cierta escala ya es conocido por la persona, entonces tiene un nombre. Si se avanza por el camino de la lógica, el intelecto y la memoria, entonces se va saltando de un objeto de una escala a un objeto de otra escala. Para la búsqueda lógica de las partículas más pequeñas o más grandes, o para la búsqueda de la verdad, es necesario renunciar a los nombres. Esto permitirá notar más, y no solo aquello que ya está descrito. Además, para las búsquedas lógicas, hay que renunciar a la propia personalidad, porque la personalidad detendrá el intelecto y la lógica con fines de autopreservación. La personalidad filtrará todo aquello que de algún modo amenace a la personalidad. Si la cosmovisión de la personalidad difiere de las conclusiones lógicas, entonces la personalidad renuncia a la lógica y al intelecto. Esto también puede provocar miedo, comparable al miedo a la muerte; así lo percibe la personalidad, porque con una nueva cosmovisión la antigua se destruye.